Invertir en el mercado inmobiliario o simplemente comprar una vivienda, es una labor que requiere una inversión no solo de dinero, sino también de tiempo y conocimientos del sector. La enorme diversidad de oferta que existe en el mercado inmobiliario, se une a la poca disponibilidad de tiempo de los compradores, que son incapaces de gestionar todos los factores que influyen en la decisión. Además, de los intereses del comprador, también confluyen los intereses particulares de los vendedores y de los agentes inmobiliarios tradicionales, y todo ello influye notablemente a la hora de localizar la vivienda deseada. De esta coyuntura actual nace la necesidad de asesoramiento por parte de expertos inmobiliarios (personal shopper inmobiliarios) a los compradores, los grandes olvidados del sector.